A mi Hija, Damita
Hay sueños anhelados que muchas veces
no se dan como esperamos.
Metas que ansiamos alcanzar
Y que por alguna mosca en el ungüento,
Habrá que ajustar a nuevas realidades.
Lo que importa es no dejar de avanzar
pese a las piedras y espinas del camino.
Un anhelo amado, hondamente arraigado
en el corazón, era seguir a tu lado
de casa en casa, de pueblo en pueblo:
Ayer te llevaba en brazos
en este feliz ministerio,
mientras te cantaba “Servicio Gozoso”.(*)
Hoy sola te abres camino y te aferras,
determinada y sonriente,
a la mejor carrera por la que puedas optar:
el Precursorado.
Dicen que el saber no ocupa lugar,
y siempre podrás seguir aprendiendo
cosas nuevas que te sirvan en la vida,
asegurándote de hacer de lo sagrado el eje principal.
Nunca estás sola, aún si no ves a nadie
a tu lado al andar.
Los ángeles son segadores
y nosotros, motitas de polvo,
de Dios somos colaboradores.
No podré ser tu compañera de precursorado,
estas espinas no me dejan caminar…
pero tienes al compañero mejor, Él te dice:
“No tengas miedo, porque estoy contigo.”
(Isaías 41:10)
Pónlo siempre al frente, y ve tú atrás,
sigue fiel y sumisa a Su voluntad
y como Jeremías podrás decir:
“Jehová estuvo conmigo
como un terrible poderoso. “
(Jeremías 20:11)
Y Él te asignará paz.
(Salmo 29:11)
Pon las manos al arado, amada hija,
y nunca mires atrás.
Nada hay en este sistema que
podría compararse jamás
con el bendito privilegio de dar a conocer el
Nombre del Dios Excelso, nuestro Padre,
Refugio, Fuerza y Amigo: Jehová.
Defenderlo de falsas acusaciones,
es un honor muy grande
otorgado a frágiles vasos de barro…
salvaguarda siempre ese tesoro
“teniendo calzados los pies con el equipo
de las buenas nuevas de la paz.”
(Efesios 6:15)
Hay vidas envueltas, sé generosa en tu dar,
deja que tomen de tus manos
semillas de la verdad,
acompañadas de genuino amor,
velando por su bienestar.
Haz con cariño y celo tu trabajo…
y Jehová lo hará crecer.
No hay gozo más profundo…ya lo verás.
Que el Dios que da esperanza bendiga
tu precursorado con gozo y paz.
(Romanos 15:13)
En breve, el Paraíso que hoy anuncias
será una gloriosa y tangible realidad…
¡Tienes que estar allí!…
Sirve con amor cada día y Jehová
en su amorosa bondad, verá que sea así.
Siempre a tu lado, con amor
Mamá
(Dáleth)
01-09-08
(*) Cántico 130